Las sufragistas


Una reseña de la película “Las sufragistas”, que nos muestra la historia del movimiento por el derecho al voto femenino y la lucha por la mejora de las condiciones jurídicas de las mujeres entre los siglos XIX y XX.

Las mujeres nos sabemos sujetos de derechos, pero: ¿Cómo los conseguimos? ¿Nos los otorgaron, o tuvimos que salir a pelear por ellos? ¿Cuánto nos costó?

Sobre este tema trata la película “Las sufragistas”, que nos muestra la historia del movimiento por el derecho al voto femenino y la lucha por la mejora de las condiciones jurídicas de las mujeres entre los siglos XIX y XX. Además, trata el comienzo de los feminismos como movimiento emancipatorio de las mujeres como sujetos políticos.

Esta es una lucha no tan lejana si hablamos en términos de años, que resulta interesante recorrer para conocer la importancia de estas pioneras que consiguieron ser reconocidas como sujeto de derecho.

La película se sitúa en la Inglaterra del siglo XIX, dentro del surgimiento del romanticismo en oposición al pensamiento ilustrado, en donde la mujer se encontraba totalmente sometida al varón, dependiendo de un padre, esposo, hermano o hijo, y asignada a la condición principal de madre, sin contar que muchas eran trabajadoras en condiciones de explotación. Esto implicaba un código de conducta estricto y un relegamiento al ámbito doméstico como único espacio posible de habitar.

Si bien las mujeres eran parte de la lucha y conquista de derechos en general (como sucedió luego en la Primera Guerra Mundial), estas habían quedado excluidas del discurso liberal y no tenían libertad económica, cívica o social.
El nombre en castellano es “Las sufragistas”, pero la película relata la lucha de las “suffragettes” quienes tenían una posición más radical y enérgica en pos del voto femenino. Las sufragistas tenían el mismo objetivo, pero sus métodos eran más pasivos.

En este contexto es donde se desarrolla la historia de Maude (interpretada por la actriz Carey Mulligan), una trabajadora de una lavandería industrial que se cruza con una manifestación por el derecho al voto que capta su atención, y luego se va involucrando con el movimiento de lucha por el voto femenino y al que luego se incorporaría gracias a una compañera de trabajo que forma parte de las sufragistas.

En un principio, forma parte de un testimonio frente al gobernador, pero viendo que no consigue lograr su objetivo, su lucha se va haciendo más profunda y se involucra cada vez más, mientras su marido la expulsa de su casa por considerar que lo que está haciendo está mal (como la gran mayoría de la sociedad en ese momento) y la aleja de su hijo, incluso dándolo en adopción, puesto que el hombre consideraba que no le sería posible criarlo porque es una tarea “para mujeres”.

El cambio de perspectiva de Maude a través del film es tangible, se puede observar cómo la moviliza y todas las injusticias que van sucediendo y las necesidades de estas mujeres van cargando cada vez más el ambiente, al punto que se empiezan a manifestar con más fuerza, lo que provoca cada vez más detenciones, huelgas de hambre, protestas callejeras, y actos tales como rompimientos de vidrios, entre otros, hasta llegar a la muerte de una compañera en medio del Derby de Epsom (una famosa carrera de caballos), al atravesarse con un cartel por el campo y verse atropellada por el caballo del rey inglés Jorge V.

Esta muerte tomó notoriedad pública y visibilizó la lucha de este grupo de mujeres por sus derechos. En el film se recorren las realidades de estas mujeres y todo lo que sacrifican para avanzar en un movimiento emancipatorio de redescubrimiento no solo personal sino colectivo.

El sufrimiento y el trabajo duro es una constante bajo la que se puede ver a todas las participantes del movimiento, quienes llegan a dejar la vida por la causa que las convoca. Las actuaciones y el clima oscuro de la trama emocionan al espectador, y no es para menos. Como si fuera poco, cuenta con la actuación de la gran Meryl Streep.

Resulta interesante remarcar que son pocas las películas que tratan sobre el tema y es necesario el recorrido histórico para saber desde donde se registra un comienzo de los movimientos feministas que consiguieron finalmente la declaración del voto femenino después de 50 años de lucha constante, politizando a la mujer y desmoronando la imagen de un sexo débil y subordinado al hombre, del cuál, más allá de los momentos históricos sociales, ya nunca hubo vuelta atrás.


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