Desafíos para comunicar la problemática ambiental


No es frecuente escuchar hablar de temas ambientales en los medios de comunicación masivos, pero hay un nuevo grupo de profesionales que, preocupados por las cuestiones ambientales, trabajan para difundir sus ideas y conocimientos.

Hay que decirlo sin eufemismos, no es frecuente escuchar hablar de temas ambientales en los medios de comunicación audiovisual. No es una crítica pero sí una descripción de la realidad de los más masivos espacios de difusión en los que, casi por definición, se tratan los temas que desde la conducción de esos medios se consideran urgentes o prioritarios.

Sin embargo, coincidentemente con la incorporación en la agenda política de algunas cuestiones ambientales, determinados medios masivos de comunicación comenzaron a interesarse por brindar algún tipo de información ambiental en general bajo el formato de entrevistas a personas vinculadas al mundo académico. A veces nos sorprenden con diversas coberturas sobre temas del momento que pueden tener implicancias o causas ambientales como por ejemplo grandes incendios, sequías, inundaciones, olas de calor o incluso la aparición de especies animales en lugares extraños.

Es en esos momentos en los que los productores empiezan a desesperar, miran sus agendas y las ven despobladas de personas que, siendo especialistas en la temática, puedan tener un discurso adaptado a las audiencias de los medios masivos de comunicación.

Hay, sin embargo, un germen que madura en otros medios, los que tienen menor masividad y a la vez concentran una gran fidelización en sus audiencias. Radios locales, radios on-line, medios gráficos fuera del circuito comercial, programas por streaming y muchas otras variantes comunicacionales son escenario de la participación de un nuevo grupo de profesionales que, preocupados por las cuestiones ambientales, trabajan para difundir sus ideas y conocimientos.

Nuevos actores comunicacionales

Paralelamente al aumento de las consultas a especialistas que se realizan en los medios tradicionales (periodismo gráfico, radio, televisión) se produjo una explosión de nuevos medios que, al amparo de la tecnología, multiplican las posibilidades de difundir el mensaje que se desea replicar. El fenómeno de las radios y revistas on-line, por ejemplo, puede identificarse como un emergente de ese modelo de democratización de la palabra y en el último tiempo, fruto de la concentración de medios en bloques empresarios concentrados, permiten expresiones le libertad creativa y nuevos enfoques de comunicación.

Ahora bien, con el incremento en los medios de comunicación independientemente de su alcance en cuanto a masividad de sus audiencias, la incorporación de tecnología ha hecho que sean muchos más los programas que pueden requerir de la participación de profesionales de consulta en los temas vinculados a la problemática ambiental.

Nuevos desafíos para el mundo académico

Este incremento en el número de medios de comunicación gráficos y de programas tanto de radio como de televisión, emisiones por streaming que se encuentran en un punto intermedio entre los tradicionales programas radiales y los televisivos y transmisiones por medio de redes sociales que llegan de modo directo a muchas personas con intereses en común; presupone nuevos desafíos para aquellos profesionales o especialistas que pueden ser consultados. Si se me permite la osadía debo decir que el primero de los desafíos es ocupar esos espacios y no dejar pasar las oportunidades para difundir el conocimiento y que este llegue a un público más amplio.

Problemas ambientales que no son reflejados por los medios

Para finalizar es necesario dejar la semilla de lo que seguramente serán futuras intervenciones y para ello se me ocurrió incorporar grandes cuestiones que constituyen problemas ambientales y que en general no son tomados como tales por los medios de comunicación.

  • El sistema de producción capitalista con sus maximizaciones de ganancias y sus corporaciones como factores de poder.
  • La denominada “extensión de la frontera agropecuaria” que, en abierta contradicción con la historia social de determinadas provincias, ha llevado modelos intensivos de producción agrícolo – ganaderos a regiones que no los tenían modificando no sólo las condiciones ambientales sino también la dinámica social de esos lugares.
  • Atado a lo anterior se pueden mencionar otras dos dimensiones constituyentes del mismo problema la primera de las cuales se puede mencionar como la “privatización de la ganancia” obtenida por la renta extraordinaria del suelo y el agua (fundamentalmente para riego) en detrimento de los intereses del conjunto.
  • La segunda dimensión asociada puede verse reflejada en pleno agosto de 2020 con medio país en llamas, con enormes pérdidas humanas, sociales y ambientales por la codicia de los que quieren extender sus agronegocios a zonas que albergaban ecosistemas incompatibles con ellos.

Es un momento de explosión de muchos medios alternativos de comunicación. Esto debe ser un motivador adicional para el mundo académico: permitirse que su mensaje llegue a un público más allá del de las aulas. La situación presente lo requiere. Difundir las buenas prácticas ambientales y transmitir los conocimientos de la disciplina permitirán que se viva en un planeta mejor. El mundo académico y los medios de comunicación deben estar a la altura de este nuevo desafío.


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