DD. HH.: Lejos del estado de bienestar


Entrevista a Nora Cortiñas.

En las elecciones presidenciales de 2019 el 48,25% del electorado votó en contra de las políticas económicas neoliberales que representaba Mauricio Macri. En ninguna de las posibles proyecciones futuras imaginamos un 2020 como el que estamos atravesando. La pandemia mundial puso patas arriba a la coyuntura política y económica de cada país, y el nuestro no fue una excepción.

Se debieron reordenar las prioridades, que resultaron ser muchas, desde la ampliación de camas disponibles para terapia intensiva (tal vez el primer ítem en nuestro largo listado), el acceso a la salud, la creación urgente de hospitales, hasta la necesidad de otorgar ingresos de emergencia, apoyo a las pequeñas, medianas y grandes empresas, y por supuesto, la renegociación de una deuda externa acrecentada, según el INDEC, en un 76% en los últimos cuatro años.

Argentina es uno de los países modelos en el mundo en cuanto a su manejo de la crisis sanitaria que trajo la pandemia. Si, la cuarentena es larga, pero son pocos los que ponen en duda que el presidente Alberto Fernández logró tomar las decisiones correctas que nos distancian, en número de víctimas, del resto de los países.

Sin embargo, hubieron situaciones que pusieron en jaque al sistema político y requieren que las prioridades se reorden, una vez más. Para desarrollar estos temas, estuvimos en comunicación directa con Nora Cortiñas, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo y militante por los Derechos Humanos.

El primer punto de giro se dio en el momento en que el gobierno sacó el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), una ayuda económica para desempleados, trabajadores informales y monotributistas. Para calcular quienes necesitaban este ingreso contaban con un piso de 3,5 millones de personas que ya recibían la Asignación Universal por Hijo, sin embargo, la cifra de registrados para acceder al IFE terminó por superar los 11,2 millones de personas.

Nora Cortiñas junto a Adolfo Perez Esquivel -activista por los derechos humanos y ganador del premio Nobel de la Paz- conformaron un grupo de autoconvocados para la suspensión del pago e investigación de la deuda externa.

Queremos tener estado de bienestar como ya hubo en Argentina -y que ahora estamos muy distantes de tenerlo- para eso, habría que suspender el pago de la deuda, hacer una auditoría, ver qué es lo que nos quiere cobrar el Fondo Monetario Internacional, y los banqueros que son usureros; yo no los llamo acreedores, los llamo usureros, porque a nosotros nos han hecho pagar años y años un interés que no lo pagan ni los países más ricos de Europa”, explica Nora.

La deuda externa también es un asunto de Derechos Humanos, porque si nosotros pagamos y después no tenemos plata para comer o para cubrir las necesidades básicas se verán violados nuestros derechos esenciales, agrega.

Además, Nora Cortiñas afirma que es de público conocimiento que el Gobierno no puede pagar la deuda en este contexto, por eso, y junto con el grupo de autoconvocados, van a presentar una propuesta al presidente para suspender el pago de la deuda y los intereses, y reclamar una auditoría para saber cuánta plata se recibió y en qué se gastó, si se usó o no para beneficio del pueblo: “No es díficil, en la historia ya otros países lo han hecho”, concluye.

El segundo giro, pero no por eso menos importante, se dio con la desaparición forzada de Facundo Castro, un joven de 22 años que fue visto por última vez el pasado 30 de abril en la localidad de Mayor Buratovich, cuando fue demorado por la policía Bonaerense por no tener permiso de circulación, es decir, por violar la cuarentena.

Lo cierto es que la primer fase del aislamiento obligatorio implicó un desplazamiento de responsabilidad de “vigilancia y control” hacia las fuerzas armadas, la policía federal y provincial y con ello, se reanudaron los abusos de poder, la represión y la violencia institucional, que se habían incrementado durante los años macristas.

Berni tendría que haber renunciado después de haberle dicho a la madre que Facundo estaba vivo. Ya no se concibe que se sigan llevando adelante estos métodos, programar cometer una desaparición con un pibe de 22 años, que no estaba haciendo nada ni siquiera para reprimirlo, ni para arrestarlo, es el reflejo de la perversión que hay dentro de las fuerzas de seguridad, mucha perversión y mucha inhumanidad. Pienso en esa madre a la que le dicen y le hacen lo mismo que nos decían y hacían a nosotras durante el terrorismo de Estado, le desvían la atención, le dicen mentiras, que a lo mejor lo vieron acá o allá”, sostiene Nora.

Facundo tiene que aparecer, se lo llevaron, hay testigos, lo subieron a un patrullero, entonces tiene que aparecer. Todavía están libres quienes están identificados -se ven en la foto quienes son- y eso nos preocupa, porque se repiten estos hechos, Luis de Tucumán, Santiago Maldonado, y tantos más, tenemos una larga lista de desaparecidos en democracia”, alegó.

Alberto Fernández aseguró que está trabajando en un proyecto de ley contra la violencia institucional, y Nora Cortiñas espera que incluya un protocolo en el que rápidamente se ponga en marcha un mecanismo de búsqueda que sea efectivo: “No puede pasar más que le digan a un familiar ‘no mire, todavía no le tomamos la denuncia porque es muy pronto, quizá vuelva dentro de unas horas, sino cuando pasen 72 hs vuelva y tomamos la denuncia’, eso se tiene que terminar, tienen que salir rápidamente en busca de la persona”.

Otra de las prioridades que el presidente decidió atender es la reforma judicial. La fundadora de las Madres de Plaza de Mayo no duda en que la justicia en nuestro país no funciona como debería y que es necesario que se conformen grupos de jueces, juezas, abogados, abogadas, y peritos que trabajen en la revisión de este proyecto y que se incluyan abogados y abogadas que pertenezcan a organismos de Derechos Humanos: “La reforma judicial es una de las deudas pendientes de la democracia, al igual que la apertura de archivos sobre los y las desaparecidas y la apertura de las gavetas de los jueces para buscar elementos sobre las adopciones a familias desconocidas, las apropiaciones de los bebés de las madres en cautiverio”.

Nora Cortiñas, además, participa de una Comisión Provincial de la Memoria que denuncia la necesidad de una revisión a la situación carcelaria: “Hay gente que pasa años y años donde los jueces ni miran sus expedientes, ni los llaman a declarar, es decir que están pendientes de condena. En este momento en que las cárceles rebalsan de cantidad de gente presa, los jueces tendrían que apurar para dictar sentencia a gente que hace años que está en la espera”, concluye.

El listado de prioridades es cada vez más largo pero Norita confía en que el presidente Alberto Fernández eligió un equipo de trabajo que se hará responsable de resguardar los derechos y las necesidades del pueblo.


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