La inagotable cita a Tamatori


  • Por Flor Cortés

“El sueño de la esposa del pescador”, una obra de Katsushika Hokusai cumple 206 años de perpetuidad en el mundo del arte. El artista cambia la connotación de la historia, toma una leyenda santa y la transforma en algo erótico, la fuerza de la obra está vinculada al gesto. Es contestatario, contra la moral de la época y por su impertinencia se transforma en un ícono del arte erótico japonés.

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Hokusai Dream of the fisherman’s wife 1814

El poder del grabado es tal, que reemplaza el relato y se instala como una  historia propia. Hokusai fue el primero en plasmar “La leyenda de Taishokan: Tamatori Monogatari”, pero no el último.
Su xilografía llamada Tako to Ama, está dentro del género ukiyo-e y forma parte del álbum de estampas eróticas (shunga) llamado Kinoe no komatsu.

Si reflexionamos acerca de por qué una leyenda sobre el amor paternal puede terminar en esta escena hot debemos volver a la fuente. La heroína de esta historia es una mujer del mar, tradicionalmente llamadas ama; en la antigüedad, ellas trabajaban en la búsqueda de delicias marinas.

Estas jóvenes llevaban a cabo su trabajo semidesnudas, cubiertas sólo por un taparrabos que las sujetaba al bote. Muchas veces los hombres más empoderados, se detenían a observarlas como un acto de inspiración sexual.

Utawa Kuniyoshi 1845

Esta famosa obra de 1814 se transformó en un relato erótico representada infinitas veces. Algunos contemporáneos tomaron como fuente el grabado olvidando la leyenda. Este es el caso de la obra de Utagawa Kuniyoshi de 1845.

Durante el siglo XIX surgió en Europa, un fenómeno denominado “japonismo” que consistió en la entrada masiva de objetos, estampas y grabados japoneses que llegaron a manos de coleccionistas, tornándose de amplia influencia para reconocidos artistas.

Pablo Picasso 1903

En el museo de Pablo Picasso puede observarse este fenómeno en “Imágenes Secretas”, un apartado de la colección de estampas eróticas de Picasso.

Expertos afirman que los grabados eróticos Hokusai y de otros maestros del período, fueron la influencia directa en la obra “Mujer y Pulpo” de 1903.

No hace falta irse un siglo atrás para ser testigos de la fuerte preponderancia de Hokusai. Con sólo ver “Akira”, una de las películas animé más influyente del género, obra del dibujante de manga Katsuhiro Otomo, nacido en 1954, se podrá apreciar cómo la reversionó de un modo moderno y distinto.

Katsuhiro Otomo 1988

Otro contemporáneo, Daichi Amano, que hoy representa la transgresión hot japonesa con su grotesco, hace lo propio recreando algunas de las escenas eróticas previamente construidas por sus antepasados nipones. A sabiendas que Japón tiene estrictas normas de censura respecto de fotografiar genitales, Amano resuelve su intención pornográfica envolviendo a sus modelos con cefalópodos.

Daikichi Amano 2003

El misticismo cierra el círculo dando a conocer que él y todo su equipo luego de las sesiones se comen los animales utilizados.

Hasta aquí, se referencian citas formales, transposiciones artísticas o acciones enmarcadas en un canon, pero ¿cómo se explica que Hokusai llegue más lejos aún?

Onnie Oleary 2015

Un ejemplo es el caso de Onnie O´Leary, un tatuador estadounidense que hizo sus propios honores al mejor pornógrafo japonés de la historia.

Si les interesó y desean ahondar en el tema, aquí les dejamos el texto en el que se inspiró el gran Hokusai, que lo disfruten.


La leyenda de Tamatori.

Fujiwara no Kamatari, fue un gran gobernante del Japón que falleció hace aproximadamente 1300 años, una de sus hijas, entonces esposa del emperador chino de la dinastía Tang quiso enviar tres tesoros como ofrenda para la tumba de su padre: un tamborcito de oro, una piedra de tinta y el más valioso de ellos un esfera transparente con el rostro de Buda.

Llegando a la actual provincia de Kagawa Shikoku se desata una enorme tormenta y un dragón del mar arrebata la valiosa esfera y desaparece entre las olas con una de las tres riquezas.

Diez años más tarde uno de los hijos de Kamatari, Fuhito, queriendo recuperar el tesoro, se instala en la provincia de Kagawa. Ocultando su verdadera identidad y el motivo de su estadía, contrajo matrimonio con una bella “ama tamaño” (buceadoras del mar). Luego de un tiempo a su lado se enamora, le confiesa su verdadero motivo y le pide ayuda.

Ya teniendo un hijo con Fuhito, Tamamo decide ayudar a su marido y sumergirse en el fondo del mar. En las profundidades encuentra la esfera, pero estaba guardada por un dragón.

Decide luchar contra él y recuperar el tesoro; sin embargo, en la batalla es herida de muerte. Antes de fallecer corta su pecho con una espada y esconde allí la esfera. El mar la lleva con sus olas nuevamente a la orilla y Fuhijo recupera la ofrenda para su padre.

Entierra a su esposa en el templo local y regresa con su hijo a la capital Kyoto. Ese pequeño hijo, Fusasaki, se convertiría en el líder de una de las cuatro familias más prósperas de Japón. Años más tarde volvió al templo con un monje y cambió el nombre del lugar, aunque se pronuncie del mismo modo su significado es distinto.

La leyenda de “ama tamamo” sigue vigente y su tumba aún se encuentra en el templo de Hito, en la actual provincia de Kagawa.

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