Discursos, confinamiento y crisis económica


“En mi caso particular, por mi historia atlética,  si me infectara con el virus no necesariamente me preocuparía, no sentiría nada, o, como mucho, no sería más que una gripe, o un resfriado”
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil 

  • Por Macarena López

Desde la expansión del coronavirus por el mundo se han realizado una cantidad de enunciados sociológicos de lo más variados, se habla de una “nueva normalidad”, se ha asegurado que “de esta salimos mejores”, se cuestionó como nunca a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se cuestionó el rol del Estado, y particularmente en Argentina, se habló de “infectadura”. No existen pronósticos de ningún tipo sobre el resultado a nivel social y/o político que dejará el COVID-19 en el mundo, pero pareciera que poco costo político causan los descomunales dichos que parten de los mandatarios de algunos países como Brasil y EEUU, y llegan hacia sectores de la sociedad que no sólo aceptan el nivel delirante de los discursos que se presentan, sino que lo convierten en bandera. 

Jair Bolsonaro dio positivo en el test de covid y su salud se vio deteriorada en los últimos días, en los que presentó malestar, cansancio y fiebre. Frente a toda recomendación médica, decidió medicarse con cloroquina, una droga para la malaria no recetada para casos de coronavirus, y con el antibiótico azitromicina. Después de que una seguidilla de ministros de salud renunciara, nombró a un general para ocupar el cargo.

Por su parte, Trump decidió sacar a EEUU de la OMS, tiempo después de haber sugerido “inyectar desinfectante a los enfermos”, en una de sus ruedas diarias de prensa.
Mauricio Macri aseguró que “peor que el coronavirus, es el populismo”, probablemente desacertado el comentario del ex presidente que dejó al país sumergido en una deuda externa superior a los 200.000 millones de dólares.

En Argentina, los dogmáticos militantes de la derecha nacional convocaron a distintas manifestaciones en contra de la cuarentena en las que, desconociendo la existencia del virus, reclamaban la influencia de infectólogos y científicos en las decisiones gubernamentales para combatir la pandemia. Ángel Spotorno, un jubilado que organizaba estas marchas “anti cuarentena” y que desacató el confinamiento, falleció de coronavirus

Sin embargo, y aquí el quid de la cuestión, numerosos estudiosos y economistas han demostrado que el nivel de confinamiento no está directamente relacionado con el nivel en que cae la economía en cada país del mundo. La crisis económica es mundial y de hecho es más alta en algunos países que tuvieron cuarentenas más flexibles que Argentina.

Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Francia, Italia y España tienen caídas superiores al 5% en el primer trimestre del 2020 y según las proyecciones del FMI para fin de año el panorama no es demasiado alentador para los países europeos, ya que a excepción de Alemania (7,8%), Francia, Italia, España y Reino Unido tienen una caída por encima del 10% en su PBI lo que habla de una contundente crisis económica durante todo el año para las principales economías europeas. En contraparte, también exceptuando Alemania, los países europeos nombrados presentan más de 400 fallecidos, por millón de habitantes, a raíz del virus. 

El informe del centro CEPA advierte además, que de Latinoamérica el derrumbe más importante se produciría en México (-10,5%), seguido por Argentina (-9,9%) y Brasil (-9,1%), la principal diferencia es que Argentina lleva 25 fallecidos por millón de habitantes, mientras que México más de 180 y Brasil, más de 250.  

 Pero si nos referimos en términos de caída de la producción los números varían un poco, mientras que en los países europeos es de una magnitud relevante, todos por encima del 20%, encabezados por Italia (-29,2%) y Alemania (-22,6), en Estados Unidos, la producción industrial en abril cayó un 11,3%, y entre los países latinoamericanos, Argentina es el quinto país en el listado de América latina (-18,3%), Perú encabeza el listado (-27,7%) seguido por Uruguay (-21,6%) y Brasil continúa la lista (-18,8%). Detrás de Argentina solo se ubican Ecuador (-16,4%) y Chile (-6,7%). 

Mirá el gráfico acá.

Los números hablan de una crisis económica mundial contraída por la pandemia, que lejos está de relacionarse con el tipo de confinamiento llevado a cabo por los distintos Estados, y lejos está de significar la caída del sistema capitalista, hasta ahora la sensación más concreta es la angustia de seguir contando muertos. Pero, también, es momento para ahondar sobre el acceso a la salud pública, la fragilidad del sistema económico, las políticas internas de cada país, y tal vez, atreverse a reflexionar sobre la exposición de las distintas ideologías políticas que se desatan frente a un problema que ataca al mundo. 

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